Nutrición en la etapa escolar

La alimentación es uno de los factores más importantes que contribuye a un correcto crecimiento y desarrollo de los niños, así como del mantenimiento de un buen estado de salud en los adultos y personas mayores. Desde LUNCH-VIAL S.L somos conscientes de la gran responsabilidad que esto comporta por lo que cuidamos todos los detalles a la hora de elaborar nuestros menús; la calidad de las materias primas, su adecuada composición nutricional, la variedad de alimentos y formas de preparación.
Para ello contamos con un departamento de nutrición gestionado por Aizea Consultoria en Nutrición y Salud, empresa especializada en nutrición y que lleva a cabo la supervisión de nuestros menús.

A continuación repasamos algunos de los conceptos más importantes con respecto a la alimentación.

Composición nutricional: energía y nutrientes

Energía

Todos los alimentos, en función de su contenido en nutrientes, aportan calorías, en mayor o menor grado.

Los alimentos al consumirse liberan estas calorías -energía- que nos permiten crecer, trabajar, etc. Los aportes de energía -calorías- deben cubrir los gastos del organismo:

  • Energéticos: ligados al mantenimiento de la temperatura corporal.
  • Crecimiento: muy elevados durante el primer año de vida, y que bajan sensiblemente después para ir aumentando de forma progresiva hasta alcanzar la adolescencia.
  • Ligados a la actividad física: en este periodo es elevada (sobre todo en los niños que practican deportes). Es importante la realización de actividad física diaria puesto que para mantener un peso adecuado no basta con reducir el aporte calórico si la actividad es escasa.

Nutrientes

Componentes presentes en los alimentos, indispensables para nuestro organismo y que cumplen funciones estructurales, energéticas y reguladoras.

Proteínas
Son los ladrillos del cuerpo y son fundamentales para el crecimiento, formación y renovación de los tejidos. Las proteínas se encuentran en carnes, pescados, huevos, leche, queso, legumbres, cereales y frutos secos.

Hidratos de carbono
Los hidratos son la “gasolina” del organismo. Proporcionan la energía necesaria para realizar las funciones vitales, la regulación de la temperatura corporal, el trabajo muscular y el ejercicio físico. Los podemos encontrar en los cereales (arroz, trigo, centeno), legumbres, patata, frutas, verduras y dulces.

La fibra
Es una sustancia que se encuentra en los alimentos de origen vegetal. La fibra es necesaria en la alimentación porque constituye una forma de prevenir y combatir el estreñimiento, reduce el colesterol total y mejora el control glucémico de los diabéticos. Se calcula que la dieta debe contener, al menos, unos 25-30 gramos de fibra diaria. La podemos encontrar en las legumbres, pan y cereales integrales, frutos secos, frutas y verduras.

Grasas
Son el almacén energético del organismo, forman las membranas de las células y protegen los órganos. El consumo de grasa es necesario en la dieta, pero el problema deriva en su consumo excesivo.

Vitaminas y Minerales
Las vitaminas y minerales son como los guardias de tráfico de nuestro organismo, ayudan a regular todas las funciones corporales.

Las vitaminas son sustancias nutritivas esenciales (que no pueden ser fabricadas por nuestro cuerpo), que se encuentran disueltas en los alimentos, en el agua o grasa de composición. El mejor medio para asegurarnos un aporte adecuado de todas las vitaminas es llevar a cabo una alimentación variada, con una elevada presencia de frutas y verduras. La expresión "5 al día" sintetiza el número de raciones de frutas y verduras que hay que tomar (3 piezas de fruta y 2 de verduras).



Variedad: los grupos de alimentos

   

Hasta ahora hemos visto los diversos nutrientes presentes en los alimentos, pero los propios alimentos se dividen en diversos grupos que describiremos a continuación. Cuántos más alimentos diferentes incluyamos en nuestra alimentación diaria, más equilibrada será nuestra dieta.

1. Las carnes

Constituyen una importante fuente de proteínas y minerales. El hierro de las carnes es de más fácil absorción que el hierro de los vegetales (lentejas o espinacas). Dentro de las carnes podemos diferenciar aquellas que son más grasas (cerdo y algunas aves) y aquellas con menos contenido (pavo, pollo, conejo).

Los embutidos (chorizo, salami, salchichón, etc) son ricos en grasa saturada por lo que se deben limitar. El consumo de carne en la sociedad actual es mayor de lo recomendado, es aconsejable reducir su ingesta.

2. Pescados

Los pescados son una gran fuente de proteínas de gran valor nutricional. Dependiendo de la cantidad de grasa que contengan los pescados se pueden dividir en: Blancos (menos de 5% de grasa como es el caso de la pescadilla, rape, lenguado, gallo, merluza, bacalao) y Azules (más de 10% de grasa como el rodaballo, sardina, arenque, salmón). Los moluscos (mejillones, berberechos…) son ricos en hierro y bajos en grasa.

3. Huevos

El huevo es un alimento muy nutritivo, aporta proteínas de gran valor nutricional, grasas, vitaminas y minerales (vitamina A, fósforo). Se puede incluir en las cenas preparado de múltiples formas: en tortilla, revuelto, cocido, escalfado, acompañado de verduras, lácteos, jamón, etc.

4. Lácteos

Los productos lácteos nos aportan proteínas y gran cantidad de calcio. Los productos lácteos enteros aportan también grasa, por lo que habrá que tenerlo en cuenta en casos de sobrepeso, obesidad o problemas de colesterol.

5. Legumbres

Es un grupo de alimentos muy importante ya que son una buena fuente de hidratos de carbono, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Se recomienda tomar entre 2 y 3 veces por semana este grupo de alimentos.

6. Cereales

Los cereales deben estar presentes a diario en nuestra alimentación. Nos aportan hidratos de carbono, por tanto energía para el funcionamiento del cuerpo y el cerebro. Los alimentos que componen este grupo son: pastas, pan, harina, arroz, centeno, cebada, avena, etc. A diario, en cada comida, no debe faltar un trozo de pan.

7. Verduras y Hortalizas

Las verduras y hortalizas aportan agua, fibra e importantes vitaminas y minerales. Cada día se recomienda tomar una ración de verdura cocida y otra ración de verdura fresca (ensalada). Al igual que el pescado, este grupo de alimentos tiene una menor aceptación, especialmente entre los niños, pero es imprescindible que este grupo de alimentos esté presente en la dieta diaria. Con los niños hay que realizar una labor de educación nutricional con estos alimentos. Su introducción puede hacerse de diferentes formas; en puré, en salsa, con bechamel, acompañadas de sus platos favoritos (pizzas, pastas, arroz, etc), de tal manera que se familiaricen con ellas y las vayan probando poco a poco.

8. Frutas

La fruta nos aporta también agua, fibra y gran cantidad de vitaminas y minerales. Cuanto mayor variedad de frutas incluyamos en nuestra dieta mayor variedad de vitaminas y minerales tomaremos. Cuanto más madura es una fruta mejor se digiere.

9. Grasas y aceites

Dentro de las grasas podemos distinguir dos tipos; grasas insaturadas (grasas beneficiosas y presentes en el aceite de oliva, aceite de girasol, frutos secos y pescados azules) y grasas saturadas (grasas menos saludables presentes en alimentos de origen animal como los embutidos, carnes grasas y bollería industrial).



Distribución de los alimentos en las diferentes comidas del día


El desayuno

El desayuno es una de las tomas del día más importantes y debería cubrir, al menos, el 25% de las necesidades nutritivas diarias. El desayuno admite una oferta de alimentos variada, pero para que tenga las mejores cualidades nutricionales debe incluir; un lácteo (leche, yogur, queso..etc), un cereal (pan, tostadas, galletas, copos de cereales…etc), una fruta (en pieza o en zumo). Para complementar el desayuno, se pueden incluir otros alimentos como la mantequilla, el aceite de oliva, frutos secos, jamón, etc.

Media mañana

Se puede tomar uno o dos alimentos ligeros como refuerzo de un desayuno completo: alguna pieza de fruta, yogur, mini bocadillo, pan con chocolate, etc. Si el desayuno ha sido más flojo habrá que incluir una media mañana más completa, por ejemplo, un bocadillo de pan con queso, jamón serrano, frutos secos, etc.

Comida

La comida debe cubrir entre el 35 – 40% de las calorías totales diarias. Es la ingesta más importante del día y el resto debe completar adecuadamente a la comida.

Merienda

La merienda es un buen momento para incluir productos de gran interés nutricional como lácteos y frutas naturales.

Cena

La cena se elegirá en función de los alimentos ya tomados en las otras comidas del día. Debe ser consumida a una hora no muy tardía para evitar que la proximidad al momento del sueño impida dormir bien.



Alimentación y ejercicio físico


Todo lo explicado anteriormente se debe completar con una actividad física adecuada. Desde diversas instituciones se intenta hacer un resumen de lo que debe ser una alimentación equilibrada, por medio de imágenes claras y sencillas. La más habitual es la de la pirámide de alimentos, en la que se describen los diferentes tipos de alimentos y la frecuencia de su consumo. A continuación representamos la pirámide diseñada por la AESAN (Asociación Española de Seguridad Alimentaria), donde se combina alimentación y ejercicio físico.